19 oct 2026 Publicado en: Aprende sobre tu auto
¿Qué es el aquaplaning y por qué ocurre?

Ocurre cuando el neumático pierde parcialmente el contacto con el asfalto porque no logra evacuar toda el agua que encuentra delante de él.

En ese momento, el vehículo puede dejar de responder de la misma manera a las órdenes del conductor.

¿Cómo se produce el aquaplaning?

Cuando circulamos sobre una superficie mojada, el neumático debe desplazar el agua que se encuentra entre la cubierta y el asfalto.

Para hacerlo cuenta principalmente con los canales y surcos de la banda de rodamiento, que permiten conducir el agua hacia los laterales.

Pero cuando hay suficiente cantidad de agua y el neumático no consigue evacuarla correctamente, puede formarse una película de agua entre la cubierta y el pavimento.

El resultado es una pérdida de contacto con el asfalto.

¿Qué se siente cuando ocurre?

El comportamiento puede variar, pero algunos síntomas habituales son:

  • El volante se siente más liviano.
  • El vehículo puede comenzar a desviarse.
  • La dirección responde con menor precisión.
  • El auto puede perder estabilidad.
  • Las ruedas pueden girar sin transmitir correctamente las fuerzas al pavimento.

No necesariamente ocurre de manera brusca. En algunos casos la pérdida de adherencia es parcial y momentánea.

¿Qué relación tienen las cubiertas con el aquaplaning?

Mucha.

El diseño de la banda de rodamiento es fundamental para evacuar el agua. También influyen otros factores, como el estado del neumático y la profundidad de sus canales.

Una cubierta desgastada tiene menos capacidad para evacuar agua que cuando se encuentra en buenas condiciones.

Por eso, no alcanza con que el neumático todavía tenga dibujo visible: el estado general y la profundidad de la banda son importantes.

¿La medida del neumático influye?

Puede influir, pero no es correcto pensar que una determinada medida evita por sí sola el aquaplaning.

El fenómeno depende de diferentes factores, entre ellos:

  • Cantidad de agua sobre el pavimento.
  • Velocidad.
  • Estado y diseño del neumático.
  • Profundidad de la banda de rodamiento.
  • Presión de inflado.
  • Estado del pavimento.

Es decir, no existe una única causa.

¿Por qué la velocidad es tan importante?

Porque cuanto mayor es la velocidad, menos tiempo tiene el neumático para desplazar el agua que encuentra sobre el pavimento.

Por eso, una misma cubierta puede comportarse correctamente sobre una superficie húmeda y encontrarse con mayores dificultades cuando aumenta la velocidad y también aumenta la cantidad de agua acumulada.

Mantener los neumáticos en buenas condiciones no elimina el riesgo de aquaplaning, pero sí ayuda a que trabajen de la manera para la que fueron diseñados.

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